Cuenta atrás para el final del diesel

La Comisión Europea presenta una propuesta para acabar con los diésel muy contaminantes que incluye por primera vez la necesidad de la reparación obligatoria de vehículos diésel con defectos de emisiones.

La comisaria europea de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, Elzbieta Bienkowska presentó ayer 18 de marzo, una hoja de ruta para acabar con el legado del Dieselgate, unos 43 millones de coches muy contaminantes que siguen en las carreteras europeas.

Las principales demandas de la propuesta son: obligar a retirar y reparar vehículos diésel muy contaminantes en toda la UE, prohibir la importación de vehículos muy contaminantes, asegurar que todos los consumidores de la Unión puedan ser compensados sin importar en qué país residen, y fomentar la instalación de filtros de partículas en vehículos muy contaminantes. También se hace eco de la necesidad de realizar inspecciones técnicas de los gases contaminantes para detectar posibles fraudes.

Desde que estalló el Dieselgateen septiembre de 2015, la UE ha hecho algunos avances en la regulación de las emisiones de los vehículos puestos a la venta en el mercado común. Pero nada se ha hecho por reparar los vehículos vendidos antes de la entrada en vigor de las nuevas normas en septiembre de 2018.

Estos vehículos, que emiten muchos más gases contaminantes de lo permitido, siguen ensuciando el aire. Por su parte, la industria automotriz -responsable de esta estafa- sigue sin asumir responsabilidades.

Algunos Estados miembros, como Austria o Alemania, han puesto en marcha programasobligatorios de reparación de vehículos afectados por el Dieselgate. Estas medidas consisten bien en la actualización del software o bien en una reequipación del sistema anticontaminación del vehículo. Otros países, como el Estado español, no han dado ningún paso en este sentido.

Nuria Blázquez, coordinadora de transporte de Ecologistas en Acción: “La reequipación de un vehículo diésel con un filtro de partículas puede reducir sus emisiones en hasta un 80 %. Es una medida energéticamente menos costosa que reemplazar el vehículo por otro. Y debe ser asumida por la industria, por lo que no tiene costo alguno para los consumidores. Es una medida socialmente justa que supondría una mejora en la calidad del aire y la salud de la ciudadanía”.

Fuente: Ecologistas en Acción

Share Button
>> Compartir en MenéameMenea este post en Meneame.net

Author: RICARDO GAMAZA

Periodista ambiental desde hace dos décadas en prensa, radio, televisión y blogs. Productor y director audiovisual independiente, escritor y guionista. Escribo periódicamente sobre ecología para Diario Público, Huffington Post, Consumerismo, El Correo de Andalucía, Magacink y Quercus.

Share This Post On
468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: