Gas Natural puso a Felipe González en Doñana para tener permiso para explotar hidrocarburos en el espacio natural

El mes de diciembre de 2009 Felipe González, expresidente del Gobierno de España, fue nombrado presidente del Consejo de Participación de Doñana. Accedía a este puesto en sustitución del almeriense Ginés Morata, profesor de investigación del Centro de Biología Molecular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid.

El nombramiento de González podría interpretarse como una apuesta política por este nuevo órgano de coordinación y representación de todos los sectores sociales, políticos y económicos del parque y su área de influencia (municipios, ecologistas, empresarios, agricultores, etc.). El Consejo de Participación sustituía tras la asunción de competencias del Espacio Natural de Doñana por la Junta al al antiguo patronato y a la junta rectora del parque.

Nada más lejos de la realidad.

González, presidente del consejo de participación de Doñana y consejero de Gas Natural ¿no es éticamente incompatible?

La entrada de González en este nuevo órgano respondía y responde a una estrategia empresarial, como confirma su posterior nombramiento para sumarse al Consejo de Administración de Gas Natural Fenosa. Nombramiento que se llevo a cabo apenas tres meses después de su entrada en el máximo órgano de representación de Doñana.

El pasado 3 de agosto el BOE aprobó por Real Decreto (lo que se podría empezar a denominar Real Secreto, visto lo visto) la autorización para que Petroleum Gas España realizase actuaciones  y prospecciones en el entorno de Doñana para poder explotar recursos petrolíferos y de gas natural. Concretamente le daba vía libre a esta empresa para explotar (transportar y almacenar) gas natural en la zona. Las prospecciones en Doñana ya recibieron antes el visto bueno del Gobierno Zapatero gracias a una declaración favorable de impacto ambiental, el 13 de septiembre de 2010.

Petroleum Gas España busca gas en Doñana desde 1989

Petroleum Gas España, que viene buscando hidrocarburos en Doñana y su entorno desde 1989 (año en el que Felipe González ocupaba la presidencia del Gobierno) ya ha agujererado parte de las marismas (de hecho una de las concesiones es para la zona denominada Marisma A) y ahora tiene licencia para explotar gas apenas a 2 kilómetros del que fuera Parque Nacional (máxima figura de protección ambiental que contempla el Estado español), concretamente en las zonas denominadas Los Naranjales y El Jaral, según el Registro Oficial de Hidrocarburos del Ministerio de Industria.

El problema de incompatibilidades es que el que debe actuar como protector y garante de Doñana, el presidente del Consejo de Participación, es en la actualidad consejero de Gas Natural, y Petroleum Gas España es una filial de esta multinacional. En resumen, Gas Natural ha logrado poner al frente de Doñana a la zorra que vigila las gallinas. Todo ello por un módico precio de 125.000 euros al año brutos, que a Felipe González le permite embolsarse después de impuestos 82.000 euros al año (además del resto de asignaciones que ya percibe, como su sueldo vitalicio de ex presidente y demás salarios).

Por 82.000 euros -el precio que vale la ética de Felipe González- Gas Natural garantiza la defensa de sus intereses empresariales para mantener un modelo de desarrollo basado en los hidrocarburos, los principales causantes del cambio climático.

La doble moral de Felipe González lo ha llevado a dar un discurso hace menos de una semana en la Universidad Pablo de Olavide en el que abogaba por un cambio de modelo de desarrollo para frenar el cambio climático.

Por supuesto, el discurso falso de González en la UPO salió en los medios, pero no su vínculo con las prospecciones petrolíferas y de gas en Doñana de la empresa que lo tiene en nómina. Gas Natural gasta mucho dinero en publicidad en los medios de comunicación y en los medios manda quien paga.

Parafraseando a un conocido anuncio televisivo: Comprar permisos para agujerear Doñana y poner en nómina a un ex presidente corrupto para reventar un espacio natural emblemático: 82.000 euros. Comprar a los medios de comunicación para que no lo cuenten, el precio de una campaña de publicidad del tipo dual-gas y electricidad en una sola factura. Convertir Doñana en una central de producción de gas e hidrocarburos…. no tiene precio. Lo lamentable es que lo pagamos todos y sólo lo cobran González y Gas Natural.

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Author: RICARDO GAMAZA

Periodista ambiental desde hace dos décadas en prensa, radio, televisión y blogs. Productor y director audiovisual independiente, escritor y guionista. Escribo periódicamente sobre ecología para Diario Público, Huffington Post, Consumerismo, El Correo de Andalucía, Magacink y Quercus.

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1 Comment

  1. Hola vivo en Huelva y me gustaría conocer los problemas que traería para nuestro entorno natural esta decisión. Ya estamos bastantes j…con los problemas de los químicos que se vierten en el aire de nuestra capital (que, por otro lado, niegan todos los gobiernos), para que ahora también tengamos prospecciones petrolíferas encima.
    Gracias

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