Orgullo mamífero

El ser humano es el único mamífero que se abandona la lactancia materna antes de tiempo por convenciones sociales y por presiones comerciales que tratan de desprestigiar la leche materna. En Sevilla se ha consolidado el Colectivo La Leche, una asociación de apoyo a mujeres lactantes y sus familias para compartir sus experiencias dando el pecho y ayudar a lograr una crianza más natural

Nuestra propia definición como especie (mamíferos) establece que deberíamos alimentarnos durante la primera etapa de nuestra vida de leche materna, pero las convenciones sociales han llevado al ser humano a alejarse de la lactancia y recurrir a sucedáneos.

Hemos acabado siendo los mamíferos que menos maman. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como único alimento que debe recibir un bebé hasta los 6 meses de vida, eso sólo se produce en un 38% de los lactantes. La OMS recomienda también iniciar la lactancia en la primera hora de vida y, a partir de los seis meses, ir incorporando alimentos complementarios, “continuando la lactancia materna hasta al menos los dos años o más”. Sin embargo, el ritmo de vida impuesto por la sociedad obliga en muchos casos a que el destete se acelere ante la incorporación al puesto de trabajo de la madre. Aunque no hay un tiempo establecido para que se realice el destete en los humanos, los expertos apuntan que la lactancia se puede prolongar hasta que el niño o la niña la abandonen por sí mismos. En el caso de los primates, nuestros parientes evolutivos más cercanos, el destete se produce cuando aparecen los primeros molares permanentes, lo que en el caso de los humanos se produce entre los 5 y los 6 años.

Queda claro que el abandono del pecho materno no se produce por razones naturales, sino por obligaciones sociales. Por eso, un grupo de madres creo el Colectivo La Leche, la primera asociación de este tipo creada en Andalucía. Se trata de una organización sin ánimo de lucro en el que cada semana las monitoras de lactancia del Colectivo reciben en diferentes puntos de la provincia a madres que quieren dar el pecho a sus hijos, pero las presiones sociales las invaden de dudas e inseguridades. Tampoco ayuda que la sociedad se esfuerce en invisibilizar a las madres que dan el pecho, ya que como primates que somos, nuestro sistema de aprendizaje se basa en la imitación. “Somos un grupo de apoyo de madre a madre, un espacio de intercambio y ayuda en el que la escucha activa es fundamental, sin juicios ni exigencias; sobre todo se trata de compartir nuestras experiencias en lactancia ante la falta de información sobre cómo dar el pecho”, explica la vicepresidenta del Colectivo la Leche, María José Valverde.

Esa desinformación lleva a actuaciones como la de establecer tiempos marcados para tomar el pecho, que es otra convención social contranatura. Ninguna especie tiene horarios de comida. Los adultos nos hemos acostumbrados a regular nuestra hambre para poder producir y cumplir nuestras obligaciones sociales, pero el bebé no tendría porque hacerlo. “Lo ideal es dar el pecho a demanda (del bebé), es decir, cuando lo reclame”, explica Valverde, que aclara que en las reuniones hay que desmitificar muchas falacias que se han asentado en nuestra sociedad respecto a la lactancia materna.  Así, es habitual escuchar a una madre resignada frases como “no me subió la leche” o “mi leche no alimenta”.  Argumentos sin fundamento científico, pero que los intereses sociales y sobre todo comerciales de las empresas que tienen que vender leche artificial, han alimentado durante años para desprestigiar la capacidad innata de la madre para dar el pecho y las cualidades de un alimento que la evolución ha tardado miles de años en perfeccionar. La succión del bebé es el mayor estimulante de la producción de leche, pero es que además es una respuesta hormonal del cuerpo de la madre tras el parto. Respecto a las cualidades alimenticias de la leche materna, todas tienen el suficiente aporte nutricional; las leches que no alimentan o que sean malas, sencillamente, no existen.

Pero como animales sociales, los humanos también establecemos una serie de vínculos emocionales gracias a esta estrecha relación entre madre y cría, así que la leche no sólo alimenta el cuerpo, sino también el alma humana.

LEELO TAMBIÉN EN EL CORREO DE ANDALUCÍA: http://blogs.elcorreoweb.es/ecoperiodismo/2014/03/31/orgullo-mamifero/

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Author: RICARDO GAMAZA

Periodista ambiental desde hace dos décadas en prensa, radio, televisión y blogs. Productor y director audiovisual independiente, escritor y guionista. Escribo periódicamente sobre ecología para Diario Público, Huffington Post, Consumerismo, El Correo de Andalucía, Magacink y Quercus.

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4 Comments

  1. Por fin un artículo con fundamento sobre la lactancia materna. Somos muchas las que estamos esperando información como ésta. Sin embargo, todavía sigue siendo más socialmente visible la perspectiva según la cual la lactancia natural es … artificiosa.

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    • Hay mucha información en los libros del pediatra Carlos Gonzalez. A mi me sirvió para luchar, y contra presiones sociales y familiares para responder con fundamento a por qué seguía dando el pecho a mi hija con dos años y medio. Oyes de todo tipo de comentario en contra y sientes las miradas y la vergüenza agena de los que te miran en lugares públicos.
      También es verdad que oyes palabras de admiración por parte de madres que no han podido hacerlo o de mujeres muy mayores que te dicen que es lo mehor y que ellas lo dieron muchos años a sus hijos.
      Y por último era la mirada de amor y ternura de mi hija al mamar lo que me hacía no ropmper ese vinculo que ambas estábamos construyendo.

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      • Hola Blanca. Gracias por compartir tu experiencia en este blog. Te adelanto que muy pronto voy a entrevistar también a Carlos González, así que te animo a seguir el blog que, aunque no siempre trata asuntos de crianza (es un blog de agricultura y medio ambiente), sí es cierto que es una temática sobre la que pienso volver a menudo porque creo que la escasa información que hay sobre estos temas incide muy negativamente en la concepción social que tu comentas. Enhorabuena por haber conseguido junto a tu hija crear (y seguir creando) ese vínculo tan especial que tenéis pese a las presiones sociales en contra.

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    • Gracias Luisa. Espero poder volver sobre estos temas muy pronto. Te adelanto que ya estoy empezando un reportaje sobre crianza natural. Me parece importantísima la labor que tenemos los periodistas para informar sobre estos temas en los que, por desgracia (y por intereses), hay tan poca información.

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