Piquetes de la fresa exigen cambiar la Ley Forestal para seguir cultivando

Agricultores del sector de la fresa del Condado de Huelva han montado una acampada en la puerta de la Delegación del Gobierno de la Junta exigiendo que se modifique la Ley Forestal de 1992 porque consideran que perjudica sus intereses. Los agricultores han tratado de impedir el acceso a los funcionarios a sus puestos de trabajo y aseguran que no se van a mover hasta que no se solucione su situación.

En el centro de la polémica están dos normas: El Plan de la Fresa, aprobado en 2014 con el acuerdo del propio sector agrícola, y la Ley Forestal de 1992, que establece qué suelos son agrícolas y cuales forestales. Con ambas normas en la mano, la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográficxa del Guadalquivir han empezado a poner orden para evitar que se esquilme el acuífero de Doñana, lo que acabaría con la vida en la mayor reserva de biodiversidad de Europa, pero también con el cultivo legal de la fresa y los frutos rojos, que se quedaría sin agua. Los terrenos donde nunca debió haber fresa son los que ahora quieren estos agricultores que sigan como están, es decir, dedicados a cultivar un producto que les genera más de 400 millones de euros. Para mantener el statu quo sería necesario mantener abiertos los pozos y balsas ilegales y permitir la ocupación por parte de esta agricultura de regadío de terrenos forestales.

 

Rocío Alba, agricultora del Condado de Huelva que ha ejercido de portavoz de los agricultores asegura que el denominado ‘Plan de la Fresa’ , que regula los cultivos de fresa y frutos rojos en la Corona  Norte de Doñana,  “han caído más de 1.500 hectáreas” y dicen que “no queremos que nos quiten estas tierras que ahora dicen que son forestales y no estamos dispuestos a que nos la quiten y nos vamos a quedar aquí hasta que se solucione”.

Los datos de los agricultores que piden “modificar la Ley Forestal” hacen aguas: hablan de 40.000 puestos de trabajo lo que supondría una mano de obra descomunal para tan pocas hectáreas. Teniendo en cuenta que gran parte de estos temporeros además viven en condiciones infrahumanas, como ha desvelado Caritas, la sostenibilidad de este cultivo ilegal ni siquiera se soporta con las cifras de los presuntos puestos de trabajo.

En todo caso, fuentes de la Junta de Andalucía consultadas por Ecoperiodismo han recalcado que “las leyes están para cumplirlas y todos estamos obligados a hacerlo”.

Hay 3.500 hectáreas ilegales produciendo fresas y frutos rojos, según WWF.

Hasta el Plan de la Fresa, había 3.500 hectáreas ilegales produciendo fresas y frutos rojos, según WWF.

Según datos de WWF en su análisis de las implicaciones de la aplicación del Plan de la Fresa, realizado con el análisis de datos obtenidos sobre el terreno, cartográficos y de imágenes satélite, el impacto real del Plan sobre el sector es mucho menor del que denuncian los agricultores de la fresa. Según el análisis de WWF, al aplicar la normativa del Plan, 3.200 hectáreas debían ser eliminadas. 1.680 hectáreas han sido puestas en cultivo después de 2004, fecha de aprobación del POTAD que pretendía poner punto final al caos. De las 9.300 hectáreas restantes, que el plan llama “regables”, 1.300 corresponden a superficie actualmente no cultivada – 440 ha son simplemente errores cartográficos y 960 son fincas que entre 2012 y 2015 no se regaron ninguna temporada- por lo que no están en explotación y no suponen la pérdida de ningún puesto de trabajo. El resto de la superficie no puede ser legalizada por no cumplir con otros criterios del Plan: unas 220 hectáreas están en zona A, de Especial Protección de los Recursos Naturales, según el POTAD, y de las que quedan, 195 hectáreas son Monte Público transformado después de la Ley Forestal andaluza de 1992.

Sobre el posible cierre de muchas explotaciones, el análisis de WWF muestra que, en gran parte de los casos, la superficie de regadíos a eliminar no corresponde a fincas enteras. Se trata en muchos casos de trozos de fincas que han crecido ilegalmente desde 2004, y que suponen tan sólo una parte de la explotación.

“Nuestro análisis demuestra que el sector agrícola de Huelva gana mucho más de lo que pierde con el Plan de la Corona Forestal de Doñana”, ha asegurado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo.

Una balsa en el entorno de Doñana, alimentada por 17 pozos ilegales.

Una balsa en el entorno de Doñana, alimentada por 17 pozos ilegales.

El Plan de la Corona Forestal de Doñana fue aprobado por la Junta de Andalucía en diciembre de 2014, tras siete años de trabajo, con el apoyo de todos: ayuntamientos locales, sector agrícola, Parlamento andaluz y organizaciones ecologistas. Este plan y la aplicación de la Ley Forestal para preservar el monte público son las únicas que puede poner orden en el entorno de Doñana, donde los cultivos de fresa ilegales, las balsas de riego y los pozos han crecido sin ningún tipo de control durante décadas. Actualmente el acuífero que da vida al Parque Nacional de Doñana está considerado “en mal estado” y la Comisión Europea ha abierto un procedimiento de infracción contra España por el uso ilegal e insostenible de agua. Además, las grandes cadenas de supermercados europeos (más del 80% de las fresas cultivadas en Huelva se exportan a la UE) y la UNESCO han pedido que se aplique cuanto antes el Plan de la Corona Forestal y se ponga fin al robo del agua.

Doñana es uno de los humedales más importantes de Europa, que cuenta con todas las figuras de protección imaginables: Parque Natural, Parque Nacional, Red Natura 2000, humedal Ramsar de importancia internacional, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Se trata no sólo un tesoro del pueblo andaluz, sino que lo que pasa en Doñana no se queda en Andalucía sino que preocupa, y mucho, fuera de nuestras fronteras.

Share Button
>> Compartir en MenéameMenea este post en Meneame.net

Author: RICARDO GAMAZA

Periodista ambiental desde hace dos décadas en prensa, radio, televisión y blogs. Productor y director audiovisual independiente, escritor y guionista. Escribo periódicamente sobre ecología para Diario Público, Huffington Post, Consumerismo, El Correo de Andalucía, Magacink y Quercus.

Share This Post On
468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: