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La del Ayuntamiento de Arteixo es una historia que demuestra el poder fáctico de FCC Aqualia para impedir que la ciudadanía le quite su negocio del agua. Tras demostrarse que desde que la multinacional del ladrillo diversificada al negocio del agua había incumplido las cláusulas del contrato de privatización y se decidió la reminicipalización, FCC Aqualia ha obstruido el proceso de retoirno del agua al Ayuntamiento y ha llegado a mandar una carta amenazante al alcalde de la ciudad. Un ejemplo de cómo las gastan los ‘señores del ladrillo’ con su nuevo negocio estratégico: Si el alcalde molesta, se le amenaza.

Esta historia de miedo empezó en marzo de 2005, cuando el Ayuntamiento de Arteixo privatizó el servicio de aguas al formalizar la adjudicación del correspondiente contrato de gestión a la multinacional Aqualia, para lo cual se constituyó la empresa mercantil mixta Aguas Municipales de Arteixo, SA (AURGASA), en la que el Concello era minoritario, ya que la empresa contaba con el 51% del capital.

La gestión del servicio privatizado fue deficiente desde el principio, como denuncian desde la Red Agua Pública, “incumpliéndose sistemáticamente las cláusulas del contrato”. En julio de 2013, con el Dictamen favorable del Consello Consultivo de Galicia, el Pleno del Ayuntamiento de Arteixo, presidido por el actual alcalde Carlos Calvelo, acordó la resolución del contrato, y en agosto se asumió la gestión directa del servicio público de abastecimiento y saneamiento, así como la reversión del conjunto de medios materiales e instalaciones afectos a la concesión.

FCCAqualia se subcontrató obras a su mismo grupo de empresas a precios superiores del mercado: todo un negociete

“El proceso de remunicipalización ha sido obstruido y judicializado por parte de Aqualia con el ánimo de eludir sus responsabilidades”, aseguran desde la Red Agua Pública. De hecho, no fue hasta la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de febrero de 2016 cuando quedó claro judicialmente que la multinacional fue la responsable de la disolución de la empresa mixta al incumplir el plan de inversiones formulado en el expediente de adjudicación del contrato, lo que ocasionó un deterioro drástico del estado de las instalaciones municipales de abastecimiento y saneamiento.

La sentencia del Tribunal superior también evidenció una “práctica corriente” cuando se privatizan servicios de agua, que no es otra que la subcontratación de obras para empresas del grupo de la contratista a precios superiores a los de mercado, de forma que, de acuerdo con informes del ayuntamiento, del importe total de obras realizadas por Augarsa, el 92,26% fue contratado a empresas vinculadas a Aqualia con unos precios sobrevalorados entre el 25% y el 245%.

A pesar de la situación crítica con que se encontró el Ayuntamiento cuando empezó la gestión directa de los servicios de abastecimiento y saneamiento, el resultado de la remunicipalización ha supuesto una mejora notable en la calidad del servicio ya que las pérdidas en la red de distribución han disminuido un 40% desde 2013, como resultado de la inversión sistemática que se ha realizado que, en los últimos cuatro años, ha supuesto una media de dos millones de euros anuales.

La cuantía de las indemnizaciones que el ayuntamiento de Arteixo reclamaba a Aqualia por los impactos negativos en los servicios de abastecimiento y saneamiento durante su gestión en la empresa mixta, se resolvió con la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de A Coruña del pasado 28 de diciembre, en la que establece que Aqualia debe abonar una indemnización de 12,8 millones de euros al Concello de Arteixo – un 51% menos que lo que reclamaba el propio ayuntamiento-, por incumplir el plan de inversiones con el que ganó el concurso público para gestionar la empresa mixta, por tener la red de tuberías “en un estado funesto” y por “la depreciación” que sufrió “la red tras la gestión de Aqualia”.

Una jueza de A Coruña anula la sentencia contra Aqualia por un “error informático”… Algo huele a podrido en A Coruña

Sorprendentemente, el 16 de enero la titular del Juzgado número 4 de A Coruña, Rosa Agrasso Barbeito, remitió al Concello una providencia con la que intenta anular esa sentencia argumentando que hubo un error informático, del que no se precisan otros detalles, y que lo que se había notificado a las partes era un borrador primigenio, no la sentencia en sí, «por lo que se procede a tramitar la nulidad» de ésta. El ayuntamiento de Arteixo ya ha presentado alegaciones a la sentencia y un recurso de reposición en contra de la anulación de la sentencia, a la vez que ha declarado que las actuaciones del juzgado contencioso número 4 pueden generar indefensión al propio ayuntamiento, por lo que considerará pedir amparo al Tribunal Constitucional

Ni qué decir tiene que Aqualia ha manifestado su acuerdo con la paralización que supone la providencia de la jueza y no ha dudado con amenazar al alcalde de Arteixo de demandarlo ante los tribunales si sigue defendiendo la gestión pública del agua en otros municipios.

 

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Author: RICARDO GAMAZA

Periodista ambiental desde hace dos décadas en prensa, radio, televisión y blogs. Productor y director audiovisual independiente, escritor y guionista. Escribo periódicamente sobre ecología para Diario Público, Huffington Post, Consumerismo, El Correo de Andalucía, Magacink y Quercus.

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